Tu adaptación, paso a paso
Unas lupas personalizadas no se compran con un clic: se construyen alrededor de tus medidas. La adaptación es el paso donde eso ocurre — y donde el precio deja de ser orientativo y pasa a ser tu presupuesto.
Cómo funciona
- Configura y solicita. Eliges perfil, modelo y opciones en el configurador y nos envías la solicitud. Queda registrada con tu referencia y te contactamos en un día laborable.
- Medimos contigo. Presencial o guiada a distancia: tomamos distancia interpupilar, distancia de trabajo y ángulo, validamos tu graduación si la hay, y ajustamos contigo el aumento a tu forma real de trabajar.
- Cerramos presupuesto y fabricación. Con las medidas validadas te confirmamos el precio final y los plazos antes de fabricar nada. Sin medidas validadas no se fabrica: esa es la regla.
Qué medimos y por qué importa
- Distancia interpupilar — centra cada óptica en tu eje visual.
- Distancia de trabajo — el enfoque cae donde ya estás sentado, no donde te obliga la herramienta.
- Ángulo de visión — mirar el campo bajando los ojos, no el cuello.
- Graduación — si usas corrección, viaja dentro de la óptica.
Preguntas rápidas
¿Tiene coste? Las condiciones de la adaptación se confirman al contactarte, según tu caso y tu zona; te las decimos antes de agendar nada.
¿Y si ya tengo lupas de otra marca? También podemos medirte: los datos son tuyos y sirven para comparar con criterio.
¿Cuánto dura? La toma de medidas y pruebas es una sesión corta; lo que más tiempo lleva es la fabricación posterior, cuyo plazo te confirmamos en el presupuesto.
Empieza por el configurador. Llegarás a la adaptación con tu combinación ya
pensada y un precio orientativo sobre la mesa.